
La FOUN al día con la IA
Durante agosto y septiembre de 2026, la Facultad de Odontología desarrolló la ruta de formación “La FOUN al día con la IA”, liderada por el Centro de Investigación y Extensión y la Vicedecanatura. Las actividades, orientadas por los ingenieros de apoyo Julián González y Sebastián Arango, estuvieron dirigidas a docentes, personal administrativo y estudiantes, con el propósito de acercar el uso de herramientas de inteligencia artificial a situaciones propias de la vida académica y de la gestión universitaria.
Las sesiones generales permitieron construir una base común sobre el uso de la inteligencia artificial, sus posibilidades, sus límites y los criterios necesarios para incorporarla de manera responsable. A lo largo de estos espacios se abordaron aspectos relacionados con el uso de herramientas de IA para apoyar tareas académicas y administrativas, la importancia de formular buenas instrucciones, verificar la información obtenida, proteger los datos personales y sensibles y mantener siempre la supervisión humana sobre los resultados.
En el caso de la odontología, se hizo especial énfasis en que la inteligencia artificial debe cumplir una función de apoyo y no de sustitución. Su utilidad puede extenderse a procesos de aprendizaje, investigación, organización de información y apoyo a determinadas tareas, pero el juicio clínico y profesional debe permanecer en quienes tienen la formación y la responsabilidad para tomar decisiones. Como parte de las sesiones también se presentaron experiencias de aplicación desarrolladas dentro de la Facultad, con el fin de mostrar de manera práctica cómo estas herramientas pueden contribuir a resolver necesidades reales sin reemplazar el criterio de las personas.
Después de las sesiones generales, la ruta continuó con encuentros específicos para docentes y personal administrativo. En el caso de los docentes, las actividades se concentraron en la generación y mejora de recursos pedagógicos, la organización de información y el apoyo a diferentes tareas académicas. Para el personal administrativo, los ejercicios se orientaron hacia la elaboración de documentos, actas, informes y matrices, además de la organización de información y la automatización de tareas repetitivas mediante herramientas digitales.


La programación se amplió posteriormente a estudiantes de posgrado, manteniendo el mismo criterio de adaptar los contenidos a las necesidades de cada grupo. Más que enseñar un conjunto fijo de plataformas, la ruta buscó que los participantes reconocieran qué tipo de herramienta podía ser pertinente para una tarea determinada, qué información podía utilizarse de manera segura y en qué momentos era indispensable revisar, contrastar o corregir los resultados obtenidos.
El trabajo desarrollado durante estas jornadas dejó como punto común una premisa sencilla: la inteligencia artificial puede contribuir a redactar, organizar, analizar, resumir, crear borradores o apoyar la construcción de soluciones digitales, pero su utilidad depende del criterio con el que se incorpore a cada proceso. La verificación de la información, la protección de los datos y la responsabilidad sobre las decisiones continúan en manos de las personas que utilizan estas herramientas.
